4/8/11

El enmarcado con doble cristal

Suele ser muy usual este tipo de enmarcado, puesto que, como decía en una entrada anterior, es ideal para enmarcar telas que no queramos montar sobre bastidor. Esta técnica da un aspecto muy ligero al conjunto en sí mismo, pues vemos la obra completamente - no se tapan los bordes- y, gracias al margen que se suele dejar entre la obra y el marco, podemos ver la pared, que nos hace de fondo. Además es útil este tipo de montaje cuando queremos que se pueda ver la parte posterior de la obra. (Lógicamente ha de descolgarse de la pared para poder verla).



Ejemplo de doble cristal. En este  caso tarjetas de crédito.


Ahora bien, hay que tener en cuenta una serie de inconvenientes a la hora de enmarcar con doble cristal. El primer inconveniente sería el grosor de lo que queremos enmarcar. Se suele utilizar esta técnica cuando queremos enmarcar papiros, postales, sedas, (incluso tarjetas o Cd's), etc.; o sea, objetos con un grosor muy delgado. Cuando este grosor es mayor, nos topamos con el problema de que el cristal a la hora de sellarlo, que normalmente se hace con silicona, se comba, y por lo tanto no tiene el mismo punto de apoyo, el mismo soporte en todo su perímetro, quedando el primer cristal, el que se apoya en el marco, en algunas zonas sin fijar. Es un inconveniente importante, pues aunque no llegue a partir, el cristal se mueve al ejercer presión sobre él, y, por lo tanto, al limpiarlo, seguramente se pueda colar algo de líquido entre ambos cristales. Por ello es fundamental que ambos cristales queden perfectamente sellados e inamovibles. Para evitar esto es aconsejable utilizar un marco algo más alto e intentar hacer una especie de vitirina. Pero no se ha de elegir un marco demasiado alto, como de vitrina o caja al aire, pues con el doble cristal se vería el interior del marco. Para tapices u objetos de grosor similar, se pueden utilizar marcos cuya altura interior no supere 1.5 cm., pues con esta altura es suficiente para montar el tapiz, ambos cristales y entre ellos, una base de, por ejemplo, cartón pluma recubierto de paspartú, que es lo que sirve de soporte al segundo cristal, o sea, el que iría en la parte posterior del marco. Recordemos que los cristales para enmarcar suelen tener un grosor de 2 mm (para este tipo de montaje sirven tanto el cristal brillo como el mate, siempre y cuando la obra vaya pegada al cristal). Con todo ello, tenemos suficiente espacio para poder utilizar esta técnica.




Camisetas enmarcads en doble cristal. Se puede apreciar cómo inevitablemente una cara queda arrugada.

Pero tengamos en cuenta que algunos objetos son complicados de enmarcar en doble cristal, como por ejemplo las camisetas deportivas. El problema radica en que para este tipo de enmarcado se ha de pegar con cinta de doble-cara el objeto al cristal que hace de fondo, o sea, al segundo cristal, el que va en la parte posterior del marco. Pero las camisetas o prendas en general tienen dos capas de tela, con lo cual la tela que apoya en el primer cristal no se puede pegar, pues se vería la cinta, y por ello quedarían arrugas en esta parte de la prenda, que no se evitarían ni pegando ambas capas de la prenda con tiras de cinta adhesiva (que además han de ser pocas, pues podrían transparentar  y verse a través de la tela). Por todo ello es aconsejable no utilizar esta técnica de enmarcado para prendas. Normalmente este tipo de objetos se enmarcan con un fondo en el que se pueda fijar con alfileres o algo similar. Evidentemente la cinta de doble-cara que se ha de usar será libre de ácidos, para no dañar lo que se enmarque.



Detalle de un marco de aluminio. Observe en la base que se vería al montarlo en doble cristal.


Otro inconveniente a tener en cuenta es la altura del marco, como anticipé un poco en el párrafo anterior. El marco no ha de ser muy alto, pues, como dije antes, se vería el interior del mismo, lo que afea el aspecto final del conjunto. En mi caso, suelo tapar el hilo de silicona del sellado del cristal con papel. Y si el marco es demasiado alto, se acabaría viendo este cierre de papel, como el hilo de silicona (aunque se selle con silicona transparente). En todo caso en algunos marcos, como se puede ver en la última imagen, se puede utilizar unas varillas para el interior del mismo, y que también sirve de sujeción del doble cristal. Y por supuesto el marco ha de ser de madera, puesto que algunos marcos de aluminio no sirven para este tipo de montaje, ya que tienen una base de soporte en el cual se apoya el cristal, que al ir doble, también se vería, afeando igualmente el conjunto (como se puede apreciar en la imagen superior). Para ello hoy en día ya existen en el mercado modelos de aluminio aptos para este tipo de montaje.




Detalle de la parte posterior. Se puede ver el hilo de silicona, que iría mejor cubierto.




Aquí un ejemplo de un marco alto. Fíjese cómo se puede ver el interior del marco. En este caso se usó una varilla de madera para tapar el interior del marco de paso que se sujeta el doble cristal, (Agradecimientos a los compañeros de miraloenmarcado.com)